Patronato Ikastetxea despide con emoción a Charo tras 26 años en el colegio
Patronato Ikastetxea detuvo su rutina habitual el pasado 13 de enero para vivir un momento especial. Lo que iba a ser una mañana lectiva más se convirtió en un homenaje cargado de emoción para Charo, que se despide del centro tras 26 años de trabajo.
Nada más aparecer, se encontró con una escena inesperada: alumnos y docentes habían abandonado las aulas para recibirla con aplausos, sonrisas y palabras de cariño. Mientras avanzaba entre ellos, visiblemente conmovida, respondía a cada gesto con besos y saludos, en una muestra espontánea de afecto que marcó a toda la comunidad educativa.
Durante más de dos décadas, Charo ha sido una figura vital en el colegio, realizando tareas en el comedor y en la limpieza, pero también ofreciendo algo difícil de describir con un cargo: atención, cercanía y apoyo diario. Desde el propio centro destacan que siempre ha sido una persona en la que todos podían apoyarse, alguien presente desde primera hora de la mañana y dispuesta a ayudar ante cualquier necesidad.
El reconocimiento también llegó desde las familias, que aprovecharon la ocasión para compartir mensajes de agradecimiento en las redes sociales. Muchos recuerdan la confianza que transmitía y el cuidado con el que trataba tanto al alumnado como a padres y madres, resaltando el papel tan importante que ha tenido en la vida escolar de sus hijos.
El colegio difundió el emotivo momento a través de sus redes sociales, donde no tardaron en aparecer comentarios de antiguos alumnos y familias, todos coincidiendo en destacar su calidad humana y deseándole una jubilación llena de buenos momentos.
El acto concluyó con la entrega de un ramo de flores y unas palabras de despedida por parte de la dirección del centro. Un cierre simbólico a una etapa larga y significativa, con un mensaje claro: aunque Charo comienza una nueva fase de su vida, su huella en el Patronato de Santa Eulalia permanecerá para siempre.
